A veces los vinos llegan a tu mesa por caminos inesperados. Este Gresa 2018 ( D.O. Empordà · Capmany, Alt Empordà) me lo regalaron con mucha ilusión y cariño, siguiendo la recomendación de un sommelier que lo definió como un vino representativo del Empordà y de resultado seguro. No me hicieron falta más presentaciones para descorchar sin dudarlo y compartirlo envueltos en la emoción de descubrir un vino, un territorio y una amistad.
Vinyes d’Olivardots es un proyecto familiar nacido en 2002 en Capmany, en el corazón del Alt Empordà, impulsado por Carme Casacuberta — química y enóloga — y Antoni Pena. La bodega trabaja sus 10 hectáreas de viñedo ecológico con principios biodinámicos, vendimia manual y selección grano a grano en bodega. En 2016 se incorporó una nueva generación con su hija Carlota, también enóloga. Todo en este proyecto habla de terroir, familia y dedicación.
El Gresa 2018 es un coupage de Cariñena (30%), Garnacha (30%), Syrah (30%) y Cabernet Sauvignon (10%), con 18 meses de crianza en barrica de roble francés y 14,6% de graduación alcohólica.
Para este análisis he seguido la metodología sistemática de cata (SAT) del WSET, aunque me he tomado la libertad de simplificarla. Mi intención es mantener el rigor técnico, pero hacerlo más ameno y directo. Eliminar tecnicismos excesivos nos permite centramos en lo que el vino realmente nos cuenta en la copa.»
Intensidad profunda.
Color rubí con reflejos granate, como consecuencia de varios años de evolución en botella.
Lágrimas densas que anuncian cuerpo y concentración.
Intensidad pronunciada.
Aromas primarios de frutos rojos y negros maduros (cereza, ciruela, mora)
Como aromas secundarios podemos apreciar notas de evoluciónen barrica: tabaco, cacao y algo de balsámico. La barrica aporta un toque especiado bien integrado, sin dominar la fruta.
Complejidad alta.
Vino tinto seco.
Acidez media-alta que le da tensión y frescura, algo que se agradece en un vino de esta graduación.
Taninos medios, sedosos, ya pulidos por el tiempo en botella.
Cuerpo medio-alto.
Nivel de alcohol alto se percibe pero no resulta desagradable por presencia de la acidez y la fruta.
Los sabores replican la nariz (fruta oscura madura, especias suaves, un recuerdo terroso)
Final largo y persistente.
Lo que más destaca es su equilibrio: nada sobresale por encima de nada. Eso lo convierte en un vino elegante y de consumo agradable y gratificante, que se disfruta sin esfuerzo copa tras copa.
Calidad: muy bueno.
Un vino con equilibrio, concentración y una complejidad que invita a volver a la copa.
Los componentes están bien integrados y la evolución en botella le ha sentado muy bien. Se encuentra en un momento óptimo de consumo, aunque podría aguantar 2-3 años más sin problema.
La elegancia y los taninos pulidos del Gresa 2018 lo hacen más versátil de lo que su cuerpo podría sugerir.
Es un vino que no necesita platos contundentes para brillar. Funciona muy bien con carnes blancas (un pollo asado, un solomillo de cerdo al horno, un confit de pato) y con platos de intensidad media como un risotto de setas, verduras asadas o una pasta con ragú suave. Por supuesto, también acompaña sin problema una caza menor, unos quesos curados del Empordà o un arroz de montaña si prefieres ir a lo grande.
A un precio que ronda los 20-25€, el Gresa 2018 ofrece una relación calidad-precio muy interesante para lo que pone en copa. Un vino para tener en cuenta si quieres conocer lo que el Empordà es capaz de hacer.
Cata del Gresa 2018 de Vinyes d'Olivardots (D.O. Empordà). Un tinto elegante, equilibrado y versátil. Descubre nuestra opinión.
SKU del producto: Gresa2018
Marca del producto: Vinyes d'Olivardots
Moneda del precio: euros
Precio del producto: 25
Precio válido hasta: 2027-01-01
Producto disponible: InStock