Skip to content Skip to sidebar Skip to footer

El Tinto Frío Ya No Es Herejía: Cómo Tomarlo en Verano

Es julio, treinta y cinco grados a la sombra, y alguien pide un tinto frío. El camarero lo mira raro, como si hubiera pedido una herejía, y le sirve la botella a la temperatura de la terraza, casi caliente. El vino sabe a alcohol y poco más. La escena se repite cada verano por una idea que arrastramos sin cuestionar: que el tinto se bebe «a temperatura ambiente».

Pues esa frase, tal y como la entendemos hoy, es medio mentira. Beber el tinto frío, lejos de ser un disparate, puede ser la mejor forma de disfrutarlo cuando aprieta el calor.

¿A qué temperatura se toma el tinto de toda la vida?

La recomendación clásica es servir los tintos con cuerpo entre 16 y 18 °C. Hasta ahí, bien. El lío viene con lo de «temperatura ambiente». Cuando los franceses hablaban de servir el vino chambré, se referían al ambiente de un comedor europeo de hace siglos, antes de la calefacción central: unos 15-18 °C. El vino se guardaba en bodegas subterráneas a 12-15 °C y se subía a la sala un par de horas antes. Nada que ver con tu salón en agosto, que anda por los 24-26 °C. A esa temperatura cualquier tinto pierde la fruta y solo notas el alcohol, que arde en la nariz y en la boca. Así que el mito no es beber el tinto frío; el mito es lo de la temperatura ambiente.

Si te pica la curiosidad, la sumiller Mariana Gil Juncal cuenta muy bien el origen de esta confusión en este artículo en Vinetur.

El giro del verano: el tinto frío

Los tintos jóvenes y ligeros se sirven mejor entre 12 y 14 °C, casi como un blanco con cuerpo. A esa temperatura la fruta se despierta, el vino gana frescura y el alcohol pasa a segundo plano. En Italia ya es de lo más normal pedir un tinto refrescado en pleno verano, y aquí la garnacha joven, la mencía o los tintos de Canarias lo agradecen muchísimo. No es postureo de bar moderno: es física. El frío realza los aromas frutales y suaviza la sensación alcohólica.

¿Qué tintos meto en la nevera y cuáles no?

No todos los tintos quieren frío. Los que lo piden son los jóvenes y ligeros, con poca o ninguna crianza en madera y taninos suaves: una mencía del Bierzo, una garnacha de pueblo, un pinot noir, un Beaujolais o esos tintos de maceración carbónica que casi piden hielo. Los que no: los grandes crianzas y reservas, potentes y con tiempo en bsrrica. Un Ribera reserva servido a 12 °C se cierra, se vuelve mudo y áspero; ese quiere sus 16-18 °C para abrirse. La regla es sencilla: cuanto más ligero y joven es el tinto, más frío aguanta.

botellas de vino tinto frío en bañera llena de hielo

Cómo enfriarlo sin estropearlo

Del congelador mejor olvidarse, podemos olvidarnos y echar a perder una buena botella. Lo cómodo es dejarla 20-30 minutos en la nevera, o meterla 10-15 minutos en un cubo con agua, hielo y un puñado de sal, que enfría más rápido. Si tienes termómetro, apunta a 12-14 °C; si no, sácala cuando esté fresca al tacto pero no helada. Y un truco que nunca falla: mejor pasarse de frío que quedarse corto. El vino se calienta solo en la copa, alrededor de un grado cada pocos minutos, así que si lo sacas un pelín frío, en dos sorbos está en su punto. Al revés no hay arreglo.

3 tintos españoles para enfriar este verano

Todos son ligeros, jóvenes o de poca madera, así que aguantan de maravilla un rato de nevera. Precios orientativos:

  • «Pétalos» (Descendientes de J. Palacios) Bierzo, uva mencía. Ronda los 17 €. El mencía más reconocible del Bierzo: fruta roja, floral y muy fresco. A 13 °C se bebe solo.
  • «7 Fuentes» (Suertes del Marqués) Valle de la Orotava, Tenerife, uva Listán Negro. Unos 15 €según el comercio. Tinto atlántico y volcánico, ligero y especiado. Los canarios lo piden frío casi de serie.
  • «Las Rocas» Garnacha (Bodegas San Alejandro) Calatayud, uva garnacha. Sobre los 9 €. Garnacha de viñas viejas, jugosa y golosa, sin madera. Relación calidad-precio de sobresaliente.

Este verano, antes de descartar el tinto por el calor, dale una oportunidad: mete una de estas botellas en la nevera y pruébala a 13 °C. Puede que te sorprenda más que el rosado. Si te animas, cuéntame por Instagram cuál has enfriado y qué tal te ha ido; me encanta ver vuestras pruebas.

Escríbeme un DM en Instagram: 👉  https://ig.me/m/corigarcia